El Diablo y Daniel Webster
Tengo un ciberamigo, J*, a quien no conozco personalmente; vive en el interior y nunca nos hemos visto, pero a quien envío, y de quien recibo, cuentos, bajados ilegalmente de las venas abiertas de Internet; el intercambio* se deslizó insensiblemente hacia una especie de competencia amigable, en la que siempre me derrotaba: ¿conoce tal cuento de Burroughs?, preguntaba yo. Por supuesto. Y él: ¿y tal otro de Gartec? No. Y así: su versación parece infinita; hasta que finalmente creí entrever una carta de triunfo: ¿Conoce “el Diablo y Daniel Webster”, de Stephen Vincent Benèt?
Fuente: Página/12

